Hace tiempo que le daba vueltas a una idea... Un pequeño post para el blog. Pero como es fácil ofender sin pretenderlo, después de escribir lo que vais a leer, lo había guardado sin el coraje suficiente para publicarlo.
Unas semanas después, el pasado miércoles, Carmen Sereno (escritora y periodista) publicó en el muro de su Facebook la siguiente frase: "Ningún autor necesita que los blogs literarios le rindan pleitesía; eso solo consigue hacerle un flaco favor. Lo que necesita son reseñas argumentadas y sinceras sobre su trabajo".
Y entonces me vine arriba. Había llegado el momento de publicar mis reflexiones sobre el tema. Ahí van.
He estudiado EGB (la primaria de los que ya tenemos una edad) en un colegio de monjas. Y, sin tener en cuenta las ideas religiosas de cada cual, sus enseñanzas me han permitido entender muchas cosas. Cosas que en principio no tendrían demasiado que ver con la literatura pero que me dan una perspectiva especial.
¿Os suena el episodio del Antiguo Testamento del Becerro de Oro? (también es una escena de la película Los Diez Mandamientos) ¿Sabéis qué es el concepto de idolatría?
Seguro que sabéis de qué hablo. ¿Se os ocurre cómo he relacionado idolatría con literatura?
